Jose Vecino
Salir de casa, un lujo infrecuente
La antigua carretera de Galapagar
Llegando al bar restaurante Rio Chico
Actualmente, picadero Rio Chico
Empieza el camino
Nunca habíamos encontrado una valla que se pueda levantar. Es Rafa.
El camino es pedregoso, pero bonito.
Primeras cuestas.
Echando el bofe.
Subidas y mal terreno.
La casa de veraneo de Franco, como un nido de águilas (qué menos)
Cada vez más piedras.
La exigente subida del Pinarillo, prueba de fuego.
Salimos de Rio Chico.
Hacia Galapagar.
Horribles vallas no consiguen estropear el paisaje.
Túneles verdes.
Y yo por medio.
Jose horriblemente atropellado.
Caminos entre jaras.
Se puede imaginar lo bien que huele.
El primer grupo.
A lo lejos, San Lorenzo.
Valmayor a reventar de agua.
El portón que cierra la Cañada Real Segoviana. No se escapen las ovejas...
A lo lejos, los puertos verdes y soleados, nos sentimos como ovejas.
Repostaje en Repsol.
Nacho nos deja.
Bordeando los chalets.
El suelo bien pegajoso.
Los perros siempre dan respeto.
Empieza la peor zona.
La sierra parece irse cubriendo.
Horrible pedregal.
¿Sigo, o me doy la vuelta?
¿Caminos o arroyos?
Mi bici ya no puede más.
"Entretérminos"
Carne D.O. Guadarrama.
Un barrizal insalvable.
Ni por aquí ni por allí.
Las bicis se marchan solas.
Ahora sí llegamos a la sierra
Nos recibe un águila calzada.
Encinares impenetrables.
Las encinas florecidas.
Los Molinos.
La subida de entrada a Cercedilla.
Todo prohibido.
Allá lejos el paso de la sierra.
Cercedilla parece un pueblo suizo.
Segundo repostaje.
Subida a los Campamentos, dura de verdad.
Preferimos el camino.
Como Asturias.
Una piña, le salvó el poste.
Allí llegaremos.
"Solo ambulancias y Servicios Funerarios" Cualquiera viene a este hospital...
Retomamos el camino.
Carretera de la República.
Yendo agotado da tiempo a ver los paisajes.
Llegando a los miradores.
Las antenas de La Bola.
Vicente Aleixandre no era tonto: eligió bien su mirador.
A lo lejos, el Mirador de la Reina.
Pepe se ha cansado de mirar.
Otros lo hacen a pie.
Arreglando la cala.
Pepe y Rafa II.
Rafa I, piafando por salir.
Está de moda romper los portones, pero los Forestales tienen cadenas..
Vertiginosa bajada a Valsaín.
El cruce con la pista.
Foto de grupo, estamos todos.
Al fin, a lo lejos, Segovia.
Se nos alegra la cara pensando en la cerveza.
Terreno abierto.
Rápido descenso por los caminos.
Entrando ya a Segovia.
Ya no importa que llueva.
Cervezón a la carrera y sin sentar.
Ocupamos todo el tren.
De vuelta a casa.