La propuesta era de lo mas provocativa ¡¡¡ EL BESIBERRI NORD ¡¡¡
La respuesta estaba clara, dejar los coches en el aparcamiento de Cavallers (Valle de Boí)
y comenzar aquella aventura tan tentadora.
Nuestros pasos se encaminaron junto al gran lago, hasta el cruce del refugio Ventosa y Calvell
cruzamos las pasarelas en dirección contraria al refugio
relajándonos con un pequeño descanso
antes de atacar las duras subidas del riumalo.
Las mochilas cada vez pesaban más
pero nos animaba el comprobar que las pasarelas estaban muy abajo
y la punta alta nos recompensaba con su cumbre.
el ruido del agua nos ensordece
ya que vamos casi todo el tiempo junto al torrente
hasta el momento de cruzarlo
y subir el último repecho
al pequeño lago de Malavesina
donde me sorprende gratamente el florero natural
de la habitación en el hotel del millón de estrellas.
Cenamos
y dormimos con un maravilloso cielo estrellado
Pero al despertar estaba bien cubierto
dejándonos sin una estupenda salida de sol
pero en una clarita la luna se nos mostró en su decadencia
desplazando las nubes y dándonos ánimos para continuar.
Desayunamos mientras el cielo se aclaraba
e iniciamos los duros quinientos metros hasta la cumbre
si la subida por el río malo era fuerte, esta es peor
obligándonos a pequeñas grimpadas
y cruzar tarteras...
bastante incomodas.
Pero aquí tenemos nuestra primera recompensa
el gran lago de Mar
donde Lucas elige el mejor punto para contemplarlo,
aunque no podemos relajarnos y continuamos
hasta el pie del tramo más difícil
Jordi comprueba el principio del itinerario.
Tras ponernos los arneses empezamos la escalada,
en el primer tramo relativamente fácil
nos sorprenden estas flores a más de 2900 metros
y a su lado, el primer paso complicado
que superamos gracias al montaje de los más expertos.
Ahora un nuevo tramo mas aéreo y expuesto donde instalan una cuerda
para acceder sin problemas a este mirador hacia las Maladetas.
Unos momentos para posar
adelantandose Juan Carlos para escoger el itinerario más fácil
mientras Jordi y Lucas recogen la cuerda.
Seguimos el camino indicado por nuestro compañero
con unas vistas espectaculares hacia el Aneto,
valle de Besiberri,
pero con algún que otro paso...
complicado
y estas flores a 3000 metros
nos llevan directamente a la cumbre
con unas vistas espectaculares
para cualquier punto.
Nos hicimos la foto de cumbre realizada
para continuar disfrutando del espectáculo.
Toca reponer fuerzas
y dejamos la cumbre solitaria con mucha pena.
De pronto la mente se pone en alerta
estamos desgrimpando
todos los sentidos trabajan al 100X100
volvemos al paso más delicado
donde la ayuda de unos a otros
es fundamental
ya que un pequeño error
nos llevaría muchos metros mas abajo
sin poder contar
las sensaciones de esta cumbre.
En la plataforma de buenas vistas
Lucas y Jordi montan un rapel de 50 metros
siendo Lucas el primero en bajar,
después Mª Rosa
pues Lucas ya está asegurando al final de la cuerda,
ahora baja Geni que es su primer rapel tan aéreo
el siguiente es Sergi
después Manolo
seguido de Merche
comprobando como Lucas no descansa en su puesto,
con Juan Carlos
solo faltan Dani
que arastra dos mochilas
y Jordi que va recuperando la cuerda.
A pie de pared, mucho más relajados
esperamos a Lucas
para iniciar el largo descenso hasta los coches,
la incomoda bajada por la tartera
resulta interminable,
atravesamos pequeños neveros,
inmensos lagos de piedras,
pero la visión que nos envuelve
da fuerza a nuestras piernas
para que el pequeño lago de agua
lo tengamos a nuestros pies.
De nuevo toca relajarnos, recuperar fuerzas
para continuar la marcha
mientras el lago Negro y la Punta Alta
nos acompañan largo rato hasta el torrente,
que con sus bellas melenas de agua
nos encajona en un último esfuerzo
hasta la pleta del riumalo
Un nuevo descanso
hace que ya, casi por camino llano
bordeemos ese gran lago de Cavallers
que despedimos con esta imagen para el recuerdo
y de una maravillosa excusión que tardaremos en olvidar.