A pocos Kilómetros de Biescas subiendo hacia Panticosa encontramos la ermita de Santa Elena, pudiendo ascender hasta ella por la vía ferrata de su mismo nombre.
La vía es buena para iniciarse,
aunque es preferible ir acompañado por algún experto
que nos enseñe la técnica de progresión
y nos ayude en caso de algún problema.
La primera pared es de unos 10 metros
con un pequeño desplome superable fácilmente
la segunda,
tan fácil como la primera,
nos empieza a mostrar esos metros hacia el suelo
el tercero con unos 25 metros
empieza a picar un poco si es tu primera ferrata
aquí si que la podemos saborear
haciéndonos sentir el vacio
donde algún primerizo abandona
sin superar ese pequeño flanqueo en el centro de la pared.
Por eso insisto que se ha de hacer con alguien
que nos enseñe a superar las dificultades
para poder disfrutar
de estos caminos aéreos.
Otros 15 metros verticales
llevan directamente
hacia un terreno de unos 50 metros que superamos caminando
hasta el último tramo de 40 metros
con alguna bonita sorpresa en la pared
que nos ayuda a superar este
largo y fácil tramo.
Saliendo de la vía hacia la izquierda
un camino muy agradable
nos lleva a la ermita de Santa Elena
Esta descripción nos invita
a un espectáculo natural que no puedes imaginar
que esconda este apartado rincón.
Una pequeña y bellísima cascada
incluso con una pequeña cueva
que nos sorprende tan gratamente
que nos tuvo mucho rato disfrutando de ella.
También visitamos la casa de Santa Elena
y nos despedimos de este bonito rincón
no sin antes informarnos del origen de la ermita.
El regreso lo hacemos con un gran recuerdo de adrenalina y paz.